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¿Cómo se administra la ECMO?

Cada niño conectado a la ECMO en ACH está bajo el cuidado de un gran equipo que le brinda atención de la mañana a la noche. Este equipo de ECMO está integrado por cirujanos, médicos especialistas, especialistas en ECMO, enfermeros, terapeutas respiratorios, trabajadores sociales, capellanes y cualquier otro miembro del equipo de ACH que pudiera participar de la atención directa. En un primer momento, los equipos quirúrgicos y de ECMO serán llamados por el médico del paciente, por lo general un intensivista pediátrico, un cardiólogo pediátrico o un neonatólogo, para que coloquen al niño en la ECMO. El cirujano colocará un tubo o varios tubos en los vasos sanguíneos grandes del cuello o los tubos pueden salir del pecho si el paciente ha tenido una cirugía de corazón recientemente. Luego los tubos se conectan al circuito ECMO. La sangre del paciente drena hacia el circuito y circula a través del pulmón artificial, donde recibe oxígeno antes de volver al cuerpo del paciente.

Existen dos tipos de soporte ECMO, dependiendo de la afección médica del paciente. La ECMO veno-arterial (ECMO VA) se utiliza cuando el paciente necesita asistencia para el corazón y los pulmones. La sangre drena de una vena muy grande y luego regresa al cuerpo a través de una arteria grande, después de haberse agregado oxígeno a la sangre. Este proceso le quita trabajo al corazón y pulmones del niño, y ofrece soporte a los órganos vitales y el tejido. La ECMO veno-venosa (ECMO VV) se utiliza principalmente cuando los pulmones han fallado pero el corazón todavía funciona bastante bien. La sangre drena de una vena grande y vuelve al cuerpo con oxígeno a través de la misma vena. Ambos tipos de ECMO suministran sangre oxigenada eficiente a los órganos y tejidos del cuerpo.

Durante la ECMO, cuando se establezca un flujo eficiente, el respirador se ajustará en una configuración que permita a los pulmones del niño descansar. La configuración del respirador permanece en reposo hasta que su hijo pueda salir de la ECMO. Los pulmones y/o el corazón pueden demorar varios días en curarse y este período varía en base a la enfermedad del niño. A medida que su hijo mejora, el flujo de la ECMO se reducirá paulatinamente y los pulmones y/o el corazón harán la mayor parte del trabajo.

Mientras permanezca en el área de cuidados intensivos, su hijo será monitoreado permanentemente a través de la ECMO. A menudo se recurrirá a pruebas de laboratorio para tomar decisiones sobre la administración de la bomba de la ECMO y los tratamientos médicos de su hijo. Se harán radiografías a diario para analizar el estado de los pulmones. En el caso de los bebés, se hará un ultrasonido de la cabeza regularmente para verificar si hay sangrado en la cabeza. Se necesitan transfusiones de productos de la sangre para mantener el recuento sanguíneo de su hijo dentro de niveles normales. Estos productos se administran de manera rutinaria para ayudar a su hijo con la coagulación y para ayudar a oxigenar. Tal como sucede antes de la ECMO, su hijo continuará recibiendo atención de enfermería de cuidados intensivos durante la ECMO. Su hijo recibirá un medicamento llamado heparina que ayuda a prevenir la coagulación en el circuito ECMO. Los especialistas en ECMO harán un análisis de sangre llamado TCA (tiempo de coagulación activado) con frecuencia mientras su hijo está en la ECMO. El análisis TCA nos ayuda a realizar ajustes en cuanto a la cantidad de medicamento anticoagulante que se necesita.