MENÚ

Vivir con pérdidas (para un niño con cáncer)

Si es lo suficientemente grande e inteligente como para estar leyendo esto, entonces probablemente sepa que algunas personas piensan que todos los que se enferman de cáncer mueren con cáncer. Con suerte, usted sabe que NO es así. De hecho, la mayoría de la gente joven con cáncer llega a adulto y hace las cosas normales que hace un adulto. Esa es una excelente noticia aunque nadie estará satisfecho hasta que cada joven con cáncer se haga mayor y deje atrás la enfermedad. Sobrevivir al cáncer no es fácil, claro está, y puede haber momentos difíciles en el camino.

Una de las cosas difíciles que sucede cuando alguien con cáncer está bajo tratamiento es que se pierde de hacer actividades que le gustan. Puede perderse de jugar en el equipo, salir con amigos, ir a un baile, tener trabajo para ganar dinero, conducir un auto, ser el mejor estudiante de la clase, un año escolar, ganarse una beca, tener una cita romántica, acampar y ser parte de un grupo religioso de jóvenes. Cuando se pierde una de esa clase de actividades, se experimenta una pérdida, se pierde la oportunidad de hacer algo importante.

Hay otro tipo de pérdidas para algunas personas jóvenes con cáncer. Algunas pierden la libertad que tenían antes del cáncer de no estar bajo la supervisión de un adulto. Algunos pierden un novio o una novia porque la vida es muy diferente con el cáncer. Algunos pierden la fuerza física que tenían antes y otros pierden la actitud positiva que tenían con respecto a la vida.

Incluso cuando dejan el tratamiento contra el cáncer, pueden sufrir cambios en los que algo se pierde. En cierta forma extraña, ser un paciente con cáncer, especialmente en el hospital, le da un rol para cumplir, debe ser alguien especial. Para algunos pacientes con cáncer, puede resultar difícil que alguien no vea lo especiales que fueron cuando estuvieron bajo tratamiento contra el cáncer. Además, algunos jóvenes con cáncer se hacen muy amigos de otros pacientes y del personal del hospital. Cuando no tienen que permanecer más en el hospital y tienen menos citas clínicas, pueden perder el contacto con esas personas especiales.

Las personas jóvenes con cáncer tienen distintas experiencias, por lo que dos de ellas no tendrán el mismo tipo de pérdidas ni las mismas reacciones a las pérdidas. Sin embargo, todos sufren alguna pérdida. Para algunos, puede ser muy duro y para otros el momento parece ser más llevadero. Como sea que resulte para usted, ¿qué puede hacer para que sea mejor?

En primer lugar, debe saber que si tiene alguna pérdida importante, como perderse actividades especiales, que sus amistades cambien o que su propia imagen cambie (¡sin siquiera mencionar la pérdida de cabello!), sentirá pena. La pena viene acompañada de la pérdida; no puede tener una sin la otra.

Estas son algunas cosas que puede hacer para ayudarse a usted mismo cuando ha perdido algo especial para usted:

  • Préstele atención a la pérdida y a la pena. Si se siente triste o de alguna manera enojado, busque la manera de expresar sus sentimientos. Consulte la página Conocimientos de la pena para ver ejemplos de cómo hacer frente a los sentimientos de tristeza. Si fue algo importante lo que perdió, los sentimientos no desaparecerán por su cuenta.
  • Enfóquese en lo que tiene, en lo que el cáncer no le ha quitado. El cáncer lo puede engañar haciéndole creer que le ha arrebatado "todo", pero no es así. Aún tiene cosas importantes en su vida que el cáncer no le ha quitado. Es difícil ver lo que el cáncer no le ha quitado, pero pida que alguien lo ayude a hacer una lista de lo que sigue teniendo y lo que aún puede controlar.
  • Resista. No deje que el cáncer le quite nada que no deba quitarle y que usted quiera conservar. Quizás ese novio o novia que tenía no era la persona adecuada para usted de todos modos, por lo tanto opte por dejar ir esa relación. Está bien. O quizás no pueda jugar en los partidos esta temporada, pero siéntese con el equipo durante los partidos porque es importante para usted ser parte de él. Si es algo importante que quiere conservar, entonces hágalo. Si no vale la pena el esfuerzo o se irá de todas formas, déjelo ir.

No tiene la opción de elegir si tener cáncer o no, pero sí puede elegir cómo lo manejará. Pida que sus familiares, amigos y personal del hospital lo ayuden a lidiar con las pérdidas y todo lo que deba dejar de lado por el cáncer. Es duro, pero usted y su vida lo valen.

El contenido de este artículo fue aportado por Greg Adams, LCSW, ACSW, CT, director, Centro para el Buen Duelo, Arkansas Children's Hospital. El artículo fue publicado por primera vez en el otoño de 2004 en www.curesearch.org.