El trastorno de resonancia puede clasificarse en dos categorías principales: hiponasalidad o hipernasalidad. La hipernasalidad se produce debido a una insuficiencia velofaríngea (IVF), la cual sucede cuando no funciona la válvula que cierra la cavidad nasal. Los niños con paladar hendido tienen mayores probabilidades de exhibir hipernasalidad debido a las diferencias anatómicas en el paladar blando causadas por la hendidura. Los niños con IVF pueden ser tratados por un patólogo del habla y un otorrinolaringólogo pediátrico en conjunto para evaluar qué tipos y opciones de tratamiento son adecuadas para cada caso. La hiponasalidad suele producirse cuando hay un bloqueo de la cavidad nasal que no permite la producción de sonidos nasales (m, n).