Un frotis periférico es una prueba de sangre que se usa para detectar anomalías en la cantidad y forma de las células sanguíneas. Esto ayuda a los médicos a diagnosticar ciertos trastornos sanguíneos y otras afecciones. La irregularidades en los glóbulos rojos pueden afectar la distribución del oxígeno por el cuerpo a través de la sangre. Estas anomalías pueden ser el resultado de deficiencias de minerales o vitaminas o una afección médica hereditaria.